Y quién carajo es “el Querido”?

Ese funcionarito de tres al cuarto que hoy aparece en un video exhibiendo todo lo que nos repugna de nuestros políticos se hace llamar “El Querido”. Como si la mera existencia de este personaje no fuera lo suficientemente absurda con lo poco que sabemos de él en sus apariciones en las redes sociales “asqueroseando” a un AMET, el colmo de la ridiculez es la página web que anuncia su cuenta de Twitter: elquerido.com – para servirles.

El tipo tiene nombre. Se llama Alfonso Crisóstomo y es viceministro de Industria y Comercio, según él, porque su nombre no figura en la nómina de ese ministerio actualizada a agosto de 2015. Curioso, pues él se vende en su cuenta de Twitter como viceministro. O cobra por la izquierda por un trabajo que no hace, o está engañando a la gente. Recordemos que estamos hablando de un señor que fue Diputado en el Congreso Nacional durante el período 2006-2010, según registra la Cámara de Diputados. Que de alguna forma o de otra este tipo, que fue representante de su pueblo ante el Congreso, está mintiendo respecto a su actual posición. Pero eso no debe sorprender a nadie que ya haya visto la pataleta del Querido con los AMET, porque en ese video dice que es diputado, cuando hace ya 5 años que no lo es.

Lo que sí es El Querido es peledeísta. Según él (porque yo ya cuando este hombrecito arranca a tirar credenciales le hago poco caso) es Secretario Jurídico del PLD y miembro del Comité Central. Un compañerito en toda regla.

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Creo que el último despliegue de prepotencia arribista del Querido habla por sí solo. Es que él no representa a la jerarquía peledeísta que cree ya haber comprado decencia o actúa, sólo a veces, para aparentar tenerla. Él pertenece a esos rangos medios que saben que no han llegado (aún les falta su buena cuota de marrullas) pero creen que son lo suficientemente “gente” para atropellar a los demás, y que hacer público su atropello es una muestra de sus avances dentro del cartel.

Ya adoptó algunos comportamientos imitados de sus ídolos corruptos de arriba: la amante, la prepotencia, el jefecismo… Pero la discreción no es su virtud. Se siente dueño de los AMET, de la amante a la que menciona como tal en su fétida verborrea, de algunos generales, en definitiva de ese mundo del que él se cree amo y señor.

El Querido es tan mediocre, tan patán y tan resentido que detalla sus entregas de funditas en su “Mercedes Benz”. Porque sólo un resentido necesita pregonar ambas cosas.

El Querido es tan machista que da el nombre de su amante ante la cámara, a la que se refiere como “una segunda base, como la tiene el 80% de ustedes”. Porque sólo un machista considera aceptable referirse así en televisión nacional de las mujeres.

El Querido es tan tonto que relata cómo ese general a quien él llamó a reclamar le debía un favor porque él le había ayudado a prevenir que lo trasladaran en el pasado, algo conocido en derecho penal como “tráfico de influencias”.

El Querido es tan soberbio que declara que los peledeístas deben ostentar un poder avasallante como lo hicieron los reformistas durante la hegemonía de su autocracia disfrazada de democracia, que les permita estar por encima de cualquier agente. Para ilustrar su argumento, el Querido es tan arrogante que recuerda que los perredeístas daban galletas a cualquier agente, y lo hace con ojos melancólicos, añorando épocas doradas. Lo evoca como sustento de su derecho de superioridad y atropello como miembro del partido en el poder.

El Querido es tan soez que explica que sólo anda con vidrios ahumados cuando anda haciendo “bellaquerías”. Porque un macho que se respete hace bellaquerías, OK?

Si algo hay que reconocerle al Querido es su sinceridad, poniendo a la vista de todos la podredumbre que es nuestra clase gobernante. Los niveles de degradación que ha impulsado con renovado vigor el partido gobernante, reforzando una cultura machista, en la que para llegar no basta simplemente con demostrar ser el perro más fiel, al día con la captación de fondos mal habidos para inflar las arcas del cartel, sino que el paquete completo debe incluir una serie de elementos indispensables.

Porque en la sociedad del espectáculo la apariencia se convierte en lo real. Las aspiraciones de los funcionarios mediocres como éste se manifiestan en los elementos de ese paquete que va acumulando: el carro de lujo, la querida, el militar sobornado, la casa-bizcocho, el restaurante prohibitivo para la mayoría de los dominicanos, etc. Escalar en el escalafón de esa asociación de malhechores significa simplemente incrementar el número de objetos: dos o más carros, dos o más queridas, y así.

No puedo evitar pensar en las fotografías de las promotoras que contrató el PLD para su acto de este fin de semana, vestidas en trajes de buzo azules exhibiendo su figura, en un desfile homogéneo de curvas, extensiones y escote, para deleite de los dirigentes peledeístas y de los asistentes. Porque ellas y el Querido forman parte del paquete asqueroso y denigrante que promueve el PLD como “progreso”

Ellas son objetos promocionales, que sirven para exhibir en actos políticos, y luego sirven como “segunda base” como claramente expresa El Querido. La mujer como un objeto más que se colecciona en función del “progreso” dentro de esa estructura de corrupción, impunidad y machismo.

El Querido se muestra ofendido por el maltrato recibido en las redes y el trato que le dieron los AMET, porque no concibe ser un ciudadano sujeto al respeto de las leyes, como todos nosotros. Porque no concibe esa afrenta contra su vehículo (que no contra la querida, que es un objeto más). No concibe que un general haya osado no tomarle la llamada. No concibe tanto oprobio contra él, un ser tan generoso que reparte juguitos a los pobres en su Mercedes Benz, y a veces también en su yipeta.

No se le ocurre al Querido que los ofendidos somos nosotros, con su arrogancia, su machismo, su bajeza, su resentimiento y su ausencia absoluta de educación. Que él ha agregado a su record de agraviados (que hasta el momento se limitaba a los agentes), a las mujeres a quienes reduce a mercancía, pero más aún, a todos y cada uno de los dominicanos que pagamos impuestos para que se le cubra su sospechoso sueldo, y que no nos da la maldita gana de continuar teniendo ese tipo de empleados.

Quién carajo es el Querido, quién lo contrató, y por qué todavía tiene trabajo?

Video de las declaraciones del Querido, versión corta:

Tu papá me hizo, yo te juzgo

No se sostiene en el tiempo una sociedad sin justicia. Puede durar años, hasta décadas, pero termina desmoronándose. Los funcionarios corruptos se dan en todas partes, no son exclusivos de República Dominicana. Ni siquiera la impunidad es exclusiva. Pero ya hemos llegado a un extremo de complicidad por parte del poder judicial que no podrá sostenerse. Simplemente no es posible.

El Poder Judicial en teoría es independiente. Está llamado no sólo a mantener el orden social impartiendo justicia, también es el encargado de ejercer un control sobre las actuaciones de los otros dos poderes del Estado. No es necesario que me explaye para explicar de qué manera nuestro Poder Judicial está corrompido y nos falla una vez tras otra. A nosotros, los ciudadanos que pagamos el salario de los jueces. A una sociedad a quien se deben en su cotidiana aplicación de las leyes a través de sus sentencias.

Desde el momento en que los magistrados de las altas cortes le deben esa designación a un político que los “hizo”, deja de haber justicia imparcial. Cuando un senador, ya condenado anteriormente por corrupción, es juzgado por un magistrado que es magistrado por obra y gracia del protector de dicho corrupto (y no presunto corrupto, que ya el senador fue condenado por ladrón en un tribunal de justicia), inscrito además en el padrón del partido al que pertenece el corrupto, estamos frente a una farsa.

A ver, viene sencillito para el que aún no lo entiende:

El honorable magistrado de la Suprema Corte de Justicia, Alejandro Moscoso Segarra es el juez que está conociendo el caso contra el senador por la provincia de San Juan, Félix Bautista.

Alejandro Moscoso Segarra es miembro del PLD, como se puede comprobar en el padrón de dicho partido. Concretamente es miembro del Comité de Base 17.

Félix Bautista es también miembro del PLD, Secretario de Organización de ese partido y miembro del Comité Central.

Si recurrimos a una lógica de segundo de primaria para comprender mejor el escenario, sería algo como: el ciudadano Moscoso Segarra que no es un ciudadano común sino un JUEZ DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA, cuya tarea es emitir decisiones IMPARCIALES, miembro actual del PLD, está encargado de conocer en la fase de instrucción la causa contra el ciudadano Félix Bautista, que tampoco es un ciudadano común sino un senador de la CÚPULA de ese partido al que pertenece y al que debe su nombramiento Moscoso Segarra. Queda claro?

Si la justicia no es imparcial entonces no es justicia. No hay espacio para la imparcialidad cuando el juez es compañero del acusado. No hay espacio para la imparcialidad cuando el juez debe su cargo al patrocinador del acusado. No hay espacio para la imparcialidad cuando una eventual modificación de la Constitución (cosa que ocurre cada dos por tres en este patio) hace pender de un hilo la permanencia en la magistratura de ese y los demás jueces. Esa incertidumbre de seguir en el cargo se infiltra en las decisiones de los magistrados, y corroe la imparcialidad.

Entonces, como dije, lo que tenemos no es justicia. Nuestros jueces sólo pueden fallar a favor de aquellos grupos de poder a quienes les deben sus cargos. Saben que de no hacerlo se les tomará en cuenta en la próxima ronda de modificaciones y nombramientos. Quizás, en el mejor de los casos, esos hombres y mujeres titulares de las altas magistraturas consideran que es un mal necesario en aras de administrar justicia adecuadamente en el resto de casos que no involucran a sus corruptos benefactores.

Pero ese es un escenario que dista mucho de ser real. Porque mantener la impunidad desacredita al Poder Judicial, y especialmente a los jueces que archivan las causas contra los funcionarios corruptos. La credibilidad en el Poder Judicial cada día se deteriora más. Los ciudadanos de a pie no reconocen en el tercer poder del Estado una opción para procurar justicia, ni individual ni colectiva. Simplemente el Poder Judicial dejó de hacer su trabajo; no se debe a la sociedad sino a los políticos. Cualquier funcionario de pacotilla ya tiene los medios para sojuzgar a cualquier fiscal o juez, frente al reclamo de salvaguarda de cualquier derecho por parte de un ciudadano equis.

Nadie espera el 27 de marzo una decisión justa por parte de Moscoso Segarra. Sabemos exactamente cuál será su veredicto: archivar, una vez más. Siempre archivar. Y hasta Moscoso Segarra sabe que NADIE (excepto la pandilla corrupta) apoyará esa decisión, por eso fijó la audiencia para un viernes, que por demás es el viernes que precede a la semana santa. La gente estará en su asueto, en resolver, buscar el dinero, entretener a los muchachos que el viernes salen de la escuela por una semana. Moscoso Segarra sabe que lo único que puede hacer es intentar diluir la indignación y por eso fijó audiencia para un día en el que pocos estarán pendientes.

Pero que no se equivoque el magistrado, ni Félix Bautista, ni su papá Leonel. La gente está HARTA. La mafia que tienen instalada aún funciona: son dueños de la Suprema, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral. Pero como ya dije, esa situación no se sostiene en el tiempo. La gente necesita institucionalidad. Y bien lo sabe Leonel, que en su primer mandato procuró “fortalecer” la institucionalidad, poder judicial incluido. Si no fuera importante, no lo habría hecho. No se habría preocupado de embobarnos con un gobierno decente que emprendió el camino de “modernización del Estado” e “independencia del Poder Judicial”.

Si la institucionalidad no fuera importante no se enfrascarían en la farsa de archivar el expediente contra Félix Bautista, por algún vicio de forma o tecnicismo legal. Los corruptos necesitan un aval judicial que los descargue, porque es lo único que pueden intentar venderle a la sociedad: “tengo una sentencia a mi favor”. Y sólo es necesario para ellos vendernos su inocencia porque nosotros tenemos la última palabra.

Dicen que lo mucho hasta Dios lo ve. Esto no es mucho, es demasiado. Hasta el acusado sabe que la sociedad quiere justicia. La sociedad también sabe que Moscoso Segarra no se la dará. Por eso parecemos estar resignados. Pero no es resignación, sino desconfianza en un Poder Judicial que tiene años dándonos la espalda. Que los tribunales no administren justicia, y que ya lo hayamos asumido, no significa conformidad. Ni los regímenes más represivos han podido mantener un sistema en el que la justicia no funciona. Aprendan de la experiencia, porque están llevando a este país al borde.

Estamos en una época en la que ningún país se encuentra aislado. Formamos parte de la famosa “aldea global”, y además de forma voluntaria, pues hemos suscrito los tratados internacionales que nos colocan dentro de esa “comunidad internacional”. Pero es como un condominio, para que todos vivan en paz se deben seguir las reglas, nos gusten o no. Mientras más se proteja la corrupción, más poderosos se sentirán los corruptos, lo que los llevará a cometer cada vez actos de corrupción mayores y más graves. Somos un puente del narco y un país que necesita la inversión extranjera. Esos dos renglones son carnadas para los corruptos, que no se resisten a ellos. Recibir dinero del narcotráfico, o extorsionar a empresas extranjeras, cada vez con mayores montos involucrados y con salpicaduras de procesos judiciales en países con mayor institucionalidad, terminará aniquilando a cada corrupto. Si no lo hacen nuestros jueces lo hará la presión internacional de aquellos países afectados por la corrupción dominicana, y en los que los políticos sí deben rendirles cuentas a sus ciudadanos y enjuiciar a tal o cual funcionario que se asoció con un corrupto dominicano.

No habrá justicia ideal, porque nuestro desarrollo democrático es un espejismo. Por ahora. Pero los corruptos caerán, porque necesitan vendernos su pureza y moralidad. Y ya ni con una sentencia de un juez de la Suprema nos convencen. No sé ustedes, pero yo no creo en la imparcialidad de Moscoso Segarra. No creo en la imparcialidad de un magistrado que debe los mayores hitos de su carrera a las administraciones de Leonel Fernández, padrino de Félix Bautista. No creo en un magistrado de la Suprema Corte de Justicia que no se inhibe de juzgar a su compañero de partido.

El magistrado no debe someterse a la presión de nadie, ni siquiera de quienes no confiamos en él. En otras circunstancias lo sensato sería esperar su decisión antes de acusarle de parcialidad. Pero no hay otras circunstancias más que las actuales: los dos son del PLD y él no se inhibió.

Magistrado Moscoso Segarra: dudo que me demuestre estar equivocada. El 27 de marzo usted dejará claro cuál es su catadura como juez. Ojalá tener ese día motivos para aplaudirle, y poder afirmar que aún quedan jueces en Berlín. Permítame mientras tanto que lo dude seriamente.

Encarte para tontos

Hace dos días vino encartado en Diario Libre un folleto de 22 páginas a color titulado “Grandes Logros 2013”, de la Cámara de Diputados. Qué bien, no? Pues no. No podría afirmar si el problema está en el título o en el contenido, o en la nula correlación entre ambos. Lo cierto es que este surreal documento no se me sale de la cabeza. Ya sé, suena raro, pero aunque probablemente sería más fructífero para mi ser espiritual ignorar el folleto, no me deja de causar cierta fascinación la manera en que nos toman por imbéciles con nuestro propio dinero, otra vez. Otra vez más.

A ver, que a mí me parece muy bien que la Cámara de Diputados tenga la iniciativa de informar a la población sobre su trabajo. Es más, creo que es vital para el fortalecimiento de la democracia que se retome el vínculo entre representante y representado. Y los esfuerzos que se realicen en ese sentido deben ser aplaudidos. De hecho, considero que el presidente de la Cámara viene haciendo avances importantes para hacer llegar la información a la gente. Por eso no quiero ser rotundamente negativa en mis valoraciones.

Si me lo permiten, destacaré primero el empeño que ha puesto el actual presidente de la Cámara de Diputados en mejorar el portal de internet, que constituye un verdadero reto al ciudadano para lograr conseguir la información que busca. También hay que decir que la oficina de acceso a la información y el Centro de Representación de la Cámara funcionan bastante bien. No puedo dejar afuera la controvertida Constitución Infantil, que pese a las críticas constituye un instrumento importante de educación cívica tanto para niños y niñas como para adultos. Y me gustaría ver al Ministerio de Educación incluir su estudio en el currículo escolar. Pudiera ser una gran iniciativa para crear ciudadanía.

Dicho esto, y dándole al presidente el beneficio de sospechar que está bastante mal asesorado, procedo a diseccionar el folleto, para evidenciar que de “grandes logros” tiene muy poco, y que a pesar de que la ignorancia cunde en nuestro país, los que nos tomamos la molestia de hojear el asunto no somos imbéciles para comprar lo que nos quieren vender (o sea nada, vacío, cero), recordando que el mismo fue costeado con fondos públicos.

La Portada

Iba a subir la foto, pero el imponente y gigantesco retrato de Abel Martínez que abarca la totalidad de la portada era demasiado para mi humilde blog. Lo lógico sería pensar que el documento versa sobre los grandes logros de Abel Martínez. Una oda a su persona, un calentamiento para futuras “contiendas” políticas, una brillante estrategia de relaciones públicas para que nos encontremos con su cara en todas partes. Por supuesto, con el patricio de fondo. Probablemente por esos motivos no se recurrió a lo obvio, que era una foto alusiva a la Cámara en su conjunto. De la fachada, al menos, del hemiciclo. Estoy consciente de que a estas alturas resulta fútil pedir guardar las apariencias, en un escenario de unipartidismo e impunidad que trae consigo carta verde para todo, como podemos observar. Es oportuno aquí mencionar que yo conté 27 fotos de Abel Martínez en 22 páginas que comprende el folleto. Brillante, si consideramos la magnitud de la payola personal que se dio, cortesía de las arcas del Estado. De “mi cualto”, dicho como es. De nada, Abelito, de nada.

Los “logros”

Desde el índice nos va entrando la sospecha de que si seguimos pasando páginas nos decepcionaremos profundamente. Si sufrimos de ser susceptibles, nos podemos sentir incluso engañados, puesto que el título nos ha anunciado con bombos y platillos un contenido lleno de logros. Pero oh no, la realidad es muy distinta. Es como esos best-sellers, que corres a comprarlos porque están causando furor, y cuando comienzas a leer vas acumulando resentimiento hacia ese autor que te ha embaucado, y a quien has lucrado comprándole ese disparate de libro cuando pudiste gastar tu dinero en otra cosa. Maldito el día en que caí en tu trampa, Dan Brown! Pero perdón, me salgo del tema… Hagamos una rápida evaluación de los “logros” incluidos en el folleto (tranquilos, que no son tantos, pues hay más fotos que texto):

1) Diputados lideraron lucha por mejores beneficios en contrato con Barrick Gold: A mí esto de “lideraron” me parece estirar un tanto el término. Ellos mismos fueron los que aprobaron el contrato bajo directrices de Leonel (salvo unos pocos que fueron elegidos en 2010). Y nos van a decir a nosotros, a la ciudadanía, que ellos, esos mismos que lo aprobaron al vapor, lideraron la lucha para renegociar el, nunca mejor dicho, leonino contrato? Sinceramente, debemos revisarnos porque parece que se nos ve de manera muy obvia la cara de estúpidos. Quizás no son ellos sino nosotros los del problema. Si mi memoria no me falla (y en estos momentos no me falla), fue la ciudadanía que lideró esa lucha, y luego el presidente de la República. Y éstos, como el perro arrepentido (pero sin arrepentimiento sino más bien con descaro), aplaudieron con euforia a Danilo cuando se paró en dos patas, como si no hubiesen sido ellos mismos los que votaron para aprobar el contrato. Bastante tenemos que aguantar, para que encima nos insulten pretendiendo ser los héroes que salvaron al país de las garras de Goliath. Por favor! Veredicto: NO es un logro.

2) Abel Martínez denunció especulación con los libros de texto: Sí, es cierto, el presidente de la Cámara denunció la especulación cuando los padres ya habían comprado los libros. Y asumió el compromiso de dar seguimiento al tema para buscar solución de cara al año escolar que viene. Pero esta es una acción cuyo resultado esta por verse. Veredicto: NO es un logro aún.

3) Abel Martínez defiende soberanía nacional y sentencia del TC: Bueno, para evitar meterme en el debate sobre la sentencia en este post, sólo diré que esto es fijar posición (y me pregunto si a nombre mío, porque ellos dizque me representan y no les endosé ese “apoyo”). Fijar posición es un logro? Veredicto: NO es un logro.

4) Principales leyes promulgadas en el 2013: Concedámosles esta, que a nuestro juicio es relevante. Veredicto: Logro.

5) CD Como casa de la democracia exhibe transparencia: Maña fuera. Pero se la vamos a conceder también, porque enumera las solicitudes hechas a través de la Oficina de Libre Acceso a la Información, y el seguimiento dado. Veredicto: Logro.

6) Representantes y representados más conectados a través de la tecnología: Como estamos generosos hoy, le concederemos esta también, aunque repetimos, recalcamos, insistimos, que la página web de la Cámara deja muchísimo que desear. Abordaremos este aspecto más abajo. Pero como ha habido avances, el veredicto es: Logro.

7) Primera institución pública con programa de pasantías: Dudo, pero se la concedo. Veredicto: Logro.

8) Última sesión de diciembre rompió récord de votaciones: Acabo de cortarle los ojos a la pantalla. Qué tipo de parlamento es este si se considera un logro que se haya roto el récord de votaciones? Y no es ese el trabajo de los diputados? No podemos hablar de récord cuando a los diputados se les elige y se les paga para conocer los proyectos que están en el orden del día, entre otras cosas. O acaso un supermercado reporta como récord que el gondolero haya puesto todos los cartones de leche que tenía que poner en la góndola? Que sea un récord es válido, pero de ahí a llamar logro a algo cuyo impacto se desconoce es un tanto exagerado, pues no es la cantidad de proyectos aprobados, sino la calidad. Veredicto: NO es un logro.

9) Constitución infantil llega a la niñez: Sí, este se lo vamos a reconocer, a pesar de las críticas, porque lo entendemos importante.

10) Abel Martínez es reconocido por su labor como presidente de la CD: En serio? El reconocimiento del presidente es un logro? Aparentemente, es tan gran logro que amerita dos páginas de las 22. Veredicto: Obvio.

11) Importantes figuras locales y extranjeras fueron homenajeadas: Ya. Qué bien. Dos páginas más. Veredicto: Tengo que decirlo?

12) Comisiones fiscalizan desempeño del sector público y privado: Sin entrar al fondo de si realmente las comisiones fiscalizaron, o cuáles fueron eficientes, de nuevo no puede ser un logro que las comisiones hagan su trabajo, el cual constituye un mandato constitucional. Veredicto: No es un logro, es su trabajo.

13) Estudiantes de todo el país visitaron módulo de la CD en la Feria del Libro: En este punto yo creo que el logro es que a alguien se le haya ocurrido la manera de llenar una página del folleto con 5 fotos, 3 oraciones e información irrelevante a un documento titulado “Grandes Logros”. Ah, el ingenio! Veredicto: Ya me estoy cansando.

14) Presidente de la CD abordó temas de interés con personalidades nacionales e internacionales, y 15) Conmemoran por todo lo alto el bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte: Llegué a mi límite. No puedo más. Menos mal que se acabó.

Saquen ustedes la cuenta.

Pertinencia

Según la Constitución, los legisladores deben rendir cuentas anualmente a sus representados. El presidente de la Cámara, a su vez, tiene la obligación de rendir cuentas de su gestión la primera semana del mes de agosto de cada año. Evidentemente, este folleto no es una rendición de cuentas. Y como dije al inicio, bien pudo ser un documento relevante e informativo, si esa hubiese sido la intención. Pero lo cierto es que no lo es. Si la Cámara de Diputados tuvo la intención de publicar una memoria de sus principales actividades del año, debió considerar otro título menos engañoso. Porque como vimos, logros contiene muy pocos. Números, datos, estadísticas, menos. Y si algo hubiésemos preferido ver, ya que sin estar obligados a ello decidieron gastar ese dineral (nuestro) para este irrelevante folleto, son datos que evidenciaran la eficiencia en la gestión de los recursos del hemiciclo, y más detalle en la labor de fiscalización de las comisiones.

No puedo comprender de qué debo sentirme orgullosa al pasar esas 22 páginas. Si el dinero sobra, y así parece, mejor se hubiera empleado en terminar de arreglar el portal, haciéndolo más amigable a los ciudadanos. Porque yo lo que quiero es ver, de forma sencilla, a cuántas sesiones fue mi diputado y cómo votó. Yo quiero ver cómo están gastando el dinero. Yo quiero ver los informes trimestrales y anuales de las comisiones que tienen que fiscalizar las dependencias del Estado. Y sé que esa información está ahí, pero no puedo encontrarla porque esa página es una tortura. Por qué no invirtieron los fondos en eso en lugar de un encarte millonariamente absurdo?

Quieren enseñarnos sus logros? Háganlo en agosto, cuando les toca, sin despilfarrar nuestro dinero (sé que es mucho pedir).

Pero saben qué queremos nosotros? Saben cuál sería el non plus ultra de los logros? El que hubiésemos estado felices de ver en el folleto, y que nos hubiera hecho olvidar lo que costó la publicación e incluso las fotos protagónicas y la información irrelevante? Que hubieran reclamado al presidente de la República cumplir con su responsabilidad constitucional de rendir cuentas al Congreso sobre el estado de recaudación e inversión de las rentas públicas correspondiente al 2012, que no lo hizo, ni ustedes se lo pidieron, porque evidenciaría, como lo hacen los informes de la Cámara de Cuentas y del CES, el desfalco al Estado dominicano para ganar las elecciones y ponerlo a él en la silla y mantenerlos a ustedes tranquilitos en su escaño.

Entonces, por favor, no pretendan engañarnos ni embobarnos. No nos tomen por imbéciles más de lo que ya lo hacen habitualmente no ya ustedes exclusivamente, sino el gobierno en general. No le echen sal a la herida abierta. Basta de provocaciones innecesarias. Bastante negro han pintado (ustedes como cómplices) el futuro nuestro y de nuestros hijos, mientras el de ustedes se vislumbra halagüeño, para que tengamos que aguantarles la soberbia constante de estrujarnos en la cara el desprecio que sienten por este pueblo.

El folleto sólo sirve para una cosa, lo dejo a su imaginación.

De comités políticos, cismas y oposición

Por nuestra historia han pasado muchos gobernantes que han dejado su huella en las carencias democráticas que tenemos hoy, pero, con excepción de Trujillo (y hasta nuevo aviso), Leonel Fernández ha de ser el más infame. Se preguntarán por qué no menciono a Balaguer: La razón es que en realidad sabíamos de dónde había salido Balaguer, conocíamos sus antecedentes, y aún así permitimos que los americanos nos lo impusieran, y para rematar lo elegimos varias veces (no todas, eso sí). Sin embargo, Leonel se coló y se quedó; no lo conocíamos, sabíamos muy poco de él, lo cual utilizó en su beneficio y nos vendió gato por liebre. No solamente nos presentó su imagen de estadista progresista, internacional, culto, democrático, sino que en su primer mandato se empleó a fondo en modernizar el Estado y sus instituciones, para maquiavélicamente ir creando las bases sobre las cuales erigirse como caudillo, salvador y padre de la patria (¿nueva?).

Al día de hoy Leonel es el dueño de la República Dominicana, y se lo merece, porque trabajó muy duro para ello. No sólo a lo interno del partido, cesando indefinidamente al Comité Central y dándole poderes feudales al Politburó (ah, perdón, que me dicen por aquí que eso de politburó es de dictaduras comunistas personalistas, quiero decir el Comité Político) el cual es controlado absolutamente por él, sino también funge en la práctica como presidente en funciones del país.

En teoría, el gobierno es gobierno y el partido es partido. El partido en el poder debe ajustarse a las estructuras gubernamentales para impulsar su plan de gobierno durante su mandato. Lo que sucede en las dictaduras es que, a pesar de lo que el partido pretenda proyectar hacia afuera, en efecto el líder y su cúpula gobiernan. Podríamos enunciarlo de manera más sencilla: si Leonel y el Comité Político del PLD son quienes de facto gobiernan, hay indicios de dictadura.

¿Lo agravamos? Bien: Sumémosle a lo anterior que el PLD posee el control del Congreso. Bueno, está bien, en democracia esto es legítimo. Incluso vamos a dejarles pasar la compra masiva de votos. Lo que sí es cierto es que por la estructura interna del PLD resulta que ahora su Comité Político controla al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo. Este es un Legislativo que se debe a las directrices del Comité Político y no de sus votantes, como en reiteradas ocasiones nos ha recordado, no vaya a ser cosa que nos hayamos creído que por elegirles tenemos derecho a exigirles, ¡vaya, las cosas que se nos ocurren a los votantes! Pues bien, creo que ahora el indicio de dictadura se ve más claro.

¿Pero, hay más? me preguntarán ustedes (retóricamente, supongo), y yo les diré que debemos ver qué sucede con el tercer poder del estado. Y, ¡oh sorpresa! resulta que hasta de controlar el Poder Judicial se encargó Leonel, a través del último Consejo General de la Magistratura, designando a dedo a juristas afines e incluso (muy incluso) militantes y altos dirigentes del PLD en la configuración de la Suprema Corte de Justicia. La balanza de la justicia se encuentra absolutamente desequilibrada, sin ningún tipo de contrapeso. Y es por eso que vemos un Procurador apático a canalizar demandas de corrupción de miembros del Comité Político. Si acaso prospera una, cae en manos de un juez que la desestima. Con el tercer Poder del Estado haciéndole compañía a los otros dos también en manos de dicho Comité, me parece a mí que el indicio de dictadura ya no es tan indicio. Yo a esto ya lo llamaría por su nombre y apellido: Dictadura Constitucional.

Pero esto ya lo sabíamos desde hace un tiempecito. Sólo le faltaba a Leonel poner la guinda en el pastel: aniquilar la oposición. Ése ha de ser uno de los episodios más macabros de este nefasto personaje, que tan maquiavélico fue, planificando al mejor estilo “cerebro” cómo conquistar la República Dominicana para su beneficio personal y el de sus lugartenientes, que cuando muchos nos vinimos a dar cuenta ya era muy tarde.

Antes de entrar en este tema debo reiterar que yo no simpatizo, ni nunca he simpatizado, con el PRD, partido que carga con una inmensa cuota de responsabilidad por el Estado fallido que intentamos llamar patria.

Pero el PRD, que lleva desde su fundación un camino de autodestrucción que nunca ha llegado a concretarse (ojalá lo lograran ya, hubiera dicho yo en un momento distinto a este), dejó que el “gran líder” lo superara en astucia. Se dejó utilizar de una manera patética para los fines más viles de Leonel Fernández, quien logró provocar el peor cisma en la historia de ese partido. Todos conocemos los acontecimientos que han llevado a esta ruptura, en la cual los dos principales caudillos se encuentran enfrascados en una encarnizada batalla por el poder del partido, habiendo sido uno de ellos (ex presidente del país, por más señas) expulsado de las filas por la otra facción, con el aval de la Junta Central Electoral. Queda un PRD agonizante, en cuidados intensivos, con un pronóstico nada prometedor. No sabemos lo que va a ocurrir con el PRD, tenemos nuestras sospechas, pero yo personalmente no veo ni en Miguel Vargas ni en Hipólito Mejía personas que reúnan las condiciones que yo busco para un presidente.

Pero lo más escalofriante no es si Miguelito o Hipólito tienen madera para dirigir esta nación (creo que Hipólito ya se empeñó en demostrar que no la tiene en su gestión, mientras Miguel hizo lo propio facilitando la división del partido). Lo más escalofriante es que mientras el PRD hace mitosis con dudosos resultados, en este país no hay oposición política.

Repito: En la República Dominicana no hay oposición política.

Hace tiempo que Maquiavelo conquistó y neutralizó al PRSC, cosa que debe provocarle a Juan Bosch tremendas migrañas en su tumba. Sólo quedaba el PRD como contrapeso, como fuerza política capaz de medírsele al PLD y derrotarle en las urnas. Ya ni eso. Si el PRD sobrevive a este cisma quedará bastante malogrado y disminuido, llevándose Hipólito una tajada importante de las masas. El que crea que el perredeísta vota blanco independientemente de Hipólito, que salga a la calle a preguntar. La obra de Leonel estuvo tan bien orquestrada que logró en el PRD lo que jamás se había visto: el expulsado tiene más gente que el presidente del partido, quien es visto como un traidor. Esta situación deja a la sociedad civil desamparada, puesto que dentro de un Estado de Derecho los partidos fuera del gobierno tienen el deber de hacer una oposición responsable. Además, augura unas futuras elecciones aún más desiguales que las pasadas, con el PLD con mayores medios para garantizarse el triunfo, por un lado, y con un perredeísmo débil y dividido, por el otro.

Si recapitulamos vemos que el comité político del PLD, con el “gran líder” Leonel Fernández a la cabeza, tiene el control del Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial; que no existe oposición política y que el PLD implementa una política clientelar que convierte a un porcentaje muy elevado de la población en sus asalariados.

¿Les recordé que a todo esto Leonel Fernández no es presidente de la República?

Al que aún dude de que todos los elementos anteriores son los ingredientes necesarios para una dictadura, no le pediré que se lea manuales y manuales de filosofía o ciencias políticas. Busque en Google.

Es mi opinión que ante este panorama a los ciudadanos nos queda la vía de hacer oposición civil. Planificada, contundente, sistemática. Ya a estas alturas solo depende de nosotros rescatar este país que insistimos en querer porque nos vio nacer. Cada quien de acuerdo a sus aptitudes o vocación. Me han hablado mucho de que hay que fundar un partido, o que hay que enrolarse en los partidos existentes. Creo que a nadie se le puede imponer su manera de involucrarse en el cambio. El que quiera hacerlo desde la política que lo haga. El que no tenga esa vocación que participe en otras formas: ya sea en los encuentros, marchas, charlas, asambleas, etc.

Es muy cierto que el movimiento social que se ha fortalecido en los últimos años es crucial para ejercer presión y aspirar a un Estado de Derecho. También es muy cierto que llegó la hora de sentarnos y hacer un plan estratégico a corto, mediano y largo plazo que nos permita alcanzar las metas que nos proponemos, el cual debe además tener como prioridad el empoderamiento de la gente. Algunos hemos despertado, pero hay otros que necesitan un empujón, y es nuestra responsabilidad dárselo. Pero hay que hacer las cosas bien hechas y de manera sistemática. Yo no tengo todas las respuestas, pero sí muchas ideas y la disposición de entregarme en cuerpo y alma a nuestro proyecto de democracia.