Bahía de las Águilas: ¿Felicidades Sr. Presidente?

El día de ayer nuestro presidente Danilo Medina revocó el poder otorgado la semana pasada al Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, César Pina Toribio, en el cual le autorizaba a transar con supuestos terceros adquirientes de buena fe de terrenos en Bahía de las Águilas y el Parque Nacional Jaragua.

Cuando la semana pasada, ese funesto 14 de febrero, se filtró dicho poder a través del periódico digital 7días.com.do , las reacciones no se hicieron esperar. Yo misma hice una publicación en la cual hacía el mejor intento para plasmar mi frustración y el ultraje del que personalmente me sentía víctima. Es que la ambición desmedida del Comité Político del PLD parece no tener fin, y llega a extremos insospechados. No les basta con hacernos pagar un déficit que causaron por sus gastos desmedidos de campaña electoral, incluyendo las conocidas botellas de Möet Chandon que se bebieron las promotoras a “pico de botella” en los mítines, y cuya factura estamos cubriendo nosotros.

Ese descaro ya resulta ínfimo ante la desfachatez de pretender lucrar a un grupo de delincuentes que adquirieron fraudulentamente terrenos del Estado dentro de un área protegida. Nos hace cuestionarnos cuáles son los verdaderos intereses de la cúpula morada, para de manera tan descarada pretender que nos tragáramos la legitimación de ese fraude. Y comenzamos a vislumbrar algo… alguito, cuando vemos que el ex presidente Leonel Fernández, apenas días antes de concluir su mandato, suscribe un contrato de venta entre el Estado dominicano y un tal Augusto Meroni, mediante el cual le vende a precio de vaca muerta unos 62,500 mt.2 nada más y nada menos que en la ya conocida parcela 215-A, en Bahía de las Águilas.

Resulta obvio que el Politburó pretendía llevar la transacción con los propietarios fraudulentos de manera silenciosa, que no contaban con que el poder de Danilo Medina a Pina Toribio se filtrara; y evidentemente les salió el tiro por la culata. Pero el simple hecho de haber tenido la iniciativa de transar con delincuentes y engañar a la población de semejante manera, vendiendo nuestro patrimonio al mejor postor, nos hace sospechar que verdaderamente existen intereses dentro de esta cúpula en ese “negocio”.

Yo ya en mi publicación anterior entraba en detalles sobre el atentado a la seguridad jurídica, al derecho fundamental a la propiedad, y el golpe al Estado de Derecho, concretamente con la injerencia del Poder Ejecutivo en el Judicial.

Pero es que estos buitres, como se les ha llamado en los últimos días, poseen una soberbia y una terquedad dignas de asco, pues al día de hoy el Ministro de Turismo, Francisco Javier García, sigue emitiendo declaraciones ambiguas, que dejan entrever que mantiene su postura de que la transacción con los ladrones era la mejor salida. Un Ministro que por el papel que jugó en toda esta trama debería haber dimitido.

Pero qué va. Aún habiendo montado un circo la semana pasada, con una rueda de prensa en la que tanto él como el Ministro de Medio Ambiente y el Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo justificaban la negociación, con el argumento populista de que el Sur merece desarrollarse, y habiendo posteriormente convocado a los periodistas pagados por el Gobierno a una rueda de prensa a puerta cerrada, para darles las directrices sobre cómo vender, durante toda esta semana, dicha decisión de transacción a la población (ojo, que sólo fueron invitados los megáfonos oficiales del Gobierno, a los demás no se les permitió entrar); aún habiendo el mismo presidente revocado dicho poder, por haber sido imposible justificar lo injustificable, no existe ni en estos dirigentes ni en las velloneras gubernamentales actitud de contricción, humildad, ni dignidad suficiente para admitir su equívoco. Lo que existe es prepotencia y la insistencia en argumentos traídos por los cabellos, que atentan seriamente contra el Estado de Derecho.

Yo no creo que al presidente Danilo Medina haya que felicitarlo por haber revocado el poder. Como tampoco creí que merecía ser felicitado cuando asignó el 4% a la educación. Es que se supone que el presidente de la República es elegido para gobernar con apego a las leyes y a la Constitución: ése es su trabajo y debería ser la norma. Las reacciones deben venir cuando el presidente actúa contrario al ordenamiento jurídico, como ocurrió la semana pasada.

Sin embargo, sí creo que hay que reconocerle al presidente Medina haber rectificado, pues ello requiere de la humildad y dignidad a la que me refería, y de la que carecen sus socios. Ante la presión a la que ha de estar sometido por el grupúsculo que le rodea, tomó la decisión correcta y enmendó su error. Y esto merece nuestro reconocimiento. En lo personal, con esta actitud, el presidente Medina recuperó ante mis ojos parte del respeto perdido.

Pero sobre todo, creo que la decisión del presidente nos debe servir de lección a todos y todas quienes nos movilizamos por esta causa, pues en una sola semana logramos una victoria importante, que no completa, pues aún queda pendiente que el Poder Judicial nos dé cátedra de independencia al fallar este expediente.

La decisión de Danilo Medina debe servir para empoderarnos, pues hemos comprobado que si nos unimos los ciudadanos podemos ejercer presión. El país es nuestro y hemos permitido por demasiado tiempo que unos pocos se lo repartan o nos roben descaradamente. Ya tenemos suficientes ejemplos de lo que se puede lograr cuando nos lo proponemos: Los Haitises, el 4% para la educación, Bahía de las Águilas.

Es nuestro deber comenzar a crear ciudadanía, y es lo que estamos haciendo. Sigamos adelante, pues de ello depende nuestro presente y el futuro de nuestros hijos. Comencemos a ser ciudadanos responsables, que exigen a sus gobernantes transparencia y apego a la ley, y enseñemos a nuestros compatriotas a hacer lo mismo. Ya basta de conformarnos, de mantenernos detrás de una pantalla del computador, de insistir en que la pasividad es el mejor camino. La pasividad jamás rindió frutos: ahí está la historia de Hitler.

Bahía de las Águilas: Lo que el gobierno me hizo

Al final de uno de los días más desoladores que esta generación dominicana ha vivido comienzo esta publicación. Sin saber siquiera si lograré expresar mi desconsuelo en su justa medida; si mis palabras abarcarán en toda su dimensión la barbarie que hemos vivido hoy.

Hoy nos robaron Bahía de las Águilas. Hoy nuestro cobarde e infame presidente Danilo Medina tomó la decisión de legitimar derechos fraudulentamente adquiridos sobre terrenos de un Parque Nacional. Hoy nuestro escurridizo presidente Danilo Medina puso los intereses de unos pocos individuos por encima de los intereses del pueblo dominicano. Puso el bolsillo primero que la preservación del medio ambiente. Y para rematar, nuestro subrepticio presidente no dio la cara, como ya nos ha acostumbrado en sus escasos 6 meses de gobierno.

Quisiera hacer hincapié, aunque me repita, en que Danilo Medina decidió hoy en favor de un grupo de usurpadores que no tienen NINGÚN derecho sobre Bahía de las Águilas, como no puede ningún particular tener derechos sobre terrenos del Estado. Y aunque hubiera obrado para proteger los supuestos derechos adquiridos por terceros de buena fe, les recuerdo que estos derechos no son tales, pues se sustentan en un fraude de tierras. Esos terceros de buena fe debían vérselas con los estafadores y no recibir ni un milímetro de nuestro Parque Nacional. Eso no es justicia. Eso es robo. A nosotros, a los ciudadanos, al medio ambiente.

El colmo del teatro montado por la administración central fue el desfile de funcionarios que defendían la decisión, incluyendo el Ministro de Turismo, el Ministro de Medio Ambiente y el Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo. (A éste último, mi profesor universitario, aprovecho para decirle que no me queda ni una onza de respeto hacia su persona. A partir de hoy lo coloco en la misma canasta que al resto).

Como si el desfile no fuera suficiente, los argumentos de dicha rueda de prensa no pueden catalogarse de otra forma que no sea ultrajantes. Sí, señores, yo me siento ultrajada. Resulta que la decisión, según nuestros chicos del Politburó, fue no menos que salomónica, ya que era la única salida a un caso que ya tenía 16 años en la justicia, y que según ellos podría demorarse hasta 40. Que era necesario buscar una salida inmediata, pues la zona se merece desarrollarse.

Aquí es que viene la parte en la que necesito ejercer todo mi autocontrol para no responder desde mis instintos animales más bajos (bueno, como hace uno cuando tiene que defenderse de un ultraje): Fíjense todo lo que subyace detrás de estos argumentos. No solamente con sus hechos el Poder Ejecutivo lanza un golpe al derecho a la propiedad, un derecho fundamental, para más señas, constitucionalmente protegido, al validar títulos fraudulentos (dejándonos a todos preguntándonos qué será de las cosas que poseemos si algún corrupto se antoja de ellas, o dándole ideas a sus compañeros sobre nuevas formas de adquirir propiedades ajenas, es decir robar, y ser validados por el propio presidente). No, no se queda ahí la cosa. Además, el Poder Ejecutivo, encabezado por Danilo Medina y validado por ese grupúsculo asqueroso, se jacta de haber resuelto algo que “había que resolver” porque el Poder Judicial no lo hizo en 16 años. ¿Seguri-qué jurídica? ¿Eso con qué se come?

Sí señores, la última de esta dictadura constitucional encabezada por una asociación de malhechores (y como ven, ya perdí la compostura), llegó al extremo del cinismo al decirnos sin cortapisas que tienen la potestad, desde el gobierno central, de interferir en otro poder del Estado. Es que nos han dejado bien claro que quienes mandan son ellos y sólo ellos, y que ya ni las apariencias se preocupan en guardar.

Yo me siento personalmente ultrajada, estuprada, violada por esta coalición de funcionarios. Considero que esto ya sobrepasó absolutamente todos los límites tolerables. Me consuela ver que no soy la única con esta reacción. Sin embargo, es insultante, ofensivo, lacerante, que ante un fraude probado incluso ante los tribunales, un caso que la justicia no falló porque el mismo Estado entorpecía una audiencia tras otra el proceso, pretendan legitimar ante la opinión pública una actuación francamente ilegal e inconstitucional.

Si yo ya era crítica y me había declarado en oposición a este régimen, hoy que me robaron un pedazo de mi Parque Nacional me declaro formalmente víctima de las arbitrariedades de la administración de Danilo Medina; soy víctima de robo con premeditación y cohecho, agravado por coalición de funcionarios, prevaricación y estafa.

YO BEATRIZ FERRER SOY VICTIMA DEL GOBIERNO DE DANILO MEDINA.