Y quién carajo es “el Querido”?

Ese funcionarito de tres al cuarto que hoy aparece en un video exhibiendo todo lo que nos repugna de nuestros políticos se hace llamar “El Querido”. Como si la mera existencia de este personaje no fuera lo suficientemente absurda con lo poco que sabemos de él en sus apariciones en las redes sociales “asqueroseando” a un AMET, el colmo de la ridiculez es la página web que anuncia su cuenta de Twitter: elquerido.com – para servirles.

El tipo tiene nombre. Se llama Alfonso Crisóstomo y es viceministro de Industria y Comercio, según él, porque su nombre no figura en la nómina de ese ministerio actualizada a agosto de 2015. Curioso, pues él se vende en su cuenta de Twitter como viceministro. O cobra por la izquierda por un trabajo que no hace, o está engañando a la gente. Recordemos que estamos hablando de un señor que fue Diputado en el Congreso Nacional durante el período 2006-2010, según registra la Cámara de Diputados. Que de alguna forma o de otra este tipo, que fue representante de su pueblo ante el Congreso, está mintiendo respecto a su actual posición. Pero eso no debe sorprender a nadie que ya haya visto la pataleta del Querido con los AMET, porque en ese video dice que es diputado, cuando hace ya 5 años que no lo es.

Lo que sí es El Querido es peledeísta. Según él (porque yo ya cuando este hombrecito arranca a tirar credenciales le hago poco caso) es Secretario Jurídico del PLD y miembro del Comité Central. Un compañerito en toda regla.

Photo Sep 01, 9 37 42 PM

Creo que el último despliegue de prepotencia arribista del Querido habla por sí solo. Es que él no representa a la jerarquía peledeísta que cree ya haber comprado decencia o actúa, sólo a veces, para aparentar tenerla. Él pertenece a esos rangos medios que saben que no han llegado (aún les falta su buena cuota de marrullas) pero creen que son lo suficientemente “gente” para atropellar a los demás, y que hacer público su atropello es una muestra de sus avances dentro del cartel.

Ya adoptó algunos comportamientos imitados de sus ídolos corruptos de arriba: la amante, la prepotencia, el jefecismo… Pero la discreción no es su virtud. Se siente dueño de los AMET, de la amante a la que menciona como tal en su fétida verborrea, de algunos generales, en definitiva de ese mundo del que él se cree amo y señor.

El Querido es tan mediocre, tan patán y tan resentido que detalla sus entregas de funditas en su “Mercedes Benz”. Porque sólo un resentido necesita pregonar ambas cosas.

El Querido es tan machista que da el nombre de su amante ante la cámara, a la que se refiere como “una segunda base, como la tiene el 80% de ustedes”. Porque sólo un machista considera aceptable referirse así en televisión nacional de las mujeres.

El Querido es tan tonto que relata cómo ese general a quien él llamó a reclamar le debía un favor porque él le había ayudado a prevenir que lo trasladaran en el pasado, algo conocido en derecho penal como “tráfico de influencias”.

El Querido es tan soberbio que declara que los peledeístas deben ostentar un poder avasallante como lo hicieron los reformistas durante la hegemonía de su autocracia disfrazada de democracia, que les permita estar por encima de cualquier agente. Para ilustrar su argumento, el Querido es tan arrogante que recuerda que los perredeístas daban galletas a cualquier agente, y lo hace con ojos melancólicos, añorando épocas doradas. Lo evoca como sustento de su derecho de superioridad y atropello como miembro del partido en el poder.

El Querido es tan soez que explica que sólo anda con vidrios ahumados cuando anda haciendo “bellaquerías”. Porque un macho que se respete hace bellaquerías, OK?

Si algo hay que reconocerle al Querido es su sinceridad, poniendo a la vista de todos la podredumbre que es nuestra clase gobernante. Los niveles de degradación que ha impulsado con renovado vigor el partido gobernante, reforzando una cultura machista, en la que para llegar no basta simplemente con demostrar ser el perro más fiel, al día con la captación de fondos mal habidos para inflar las arcas del cartel, sino que el paquete completo debe incluir una serie de elementos indispensables.

Porque en la sociedad del espectáculo la apariencia se convierte en lo real. Las aspiraciones de los funcionarios mediocres como éste se manifiestan en los elementos de ese paquete que va acumulando: el carro de lujo, la querida, el militar sobornado, la casa-bizcocho, el restaurante prohibitivo para la mayoría de los dominicanos, etc. Escalar en el escalafón de esa asociación de malhechores significa simplemente incrementar el número de objetos: dos o más carros, dos o más queridas, y así.

No puedo evitar pensar en las fotografías de las promotoras que contrató el PLD para su acto de este fin de semana, vestidas en trajes de buzo azules exhibiendo su figura, en un desfile homogéneo de curvas, extensiones y escote, para deleite de los dirigentes peledeístas y de los asistentes. Porque ellas y el Querido forman parte del paquete asqueroso y denigrante que promueve el PLD como “progreso”

Ellas son objetos promocionales, que sirven para exhibir en actos políticos, y luego sirven como “segunda base” como claramente expresa El Querido. La mujer como un objeto más que se colecciona en función del “progreso” dentro de esa estructura de corrupción, impunidad y machismo.

El Querido se muestra ofendido por el maltrato recibido en las redes y el trato que le dieron los AMET, porque no concibe ser un ciudadano sujeto al respeto de las leyes, como todos nosotros. Porque no concibe esa afrenta contra su vehículo (que no contra la querida, que es un objeto más). No concibe que un general haya osado no tomarle la llamada. No concibe tanto oprobio contra él, un ser tan generoso que reparte juguitos a los pobres en su Mercedes Benz, y a veces también en su yipeta.

No se le ocurre al Querido que los ofendidos somos nosotros, con su arrogancia, su machismo, su bajeza, su resentimiento y su ausencia absoluta de educación. Que él ha agregado a su record de agraviados (que hasta el momento se limitaba a los agentes), a las mujeres a quienes reduce a mercancía, pero más aún, a todos y cada uno de los dominicanos que pagamos impuestos para que se le cubra su sospechoso sueldo, y que no nos da la maldita gana de continuar teniendo ese tipo de empleados.

Quién carajo es el Querido, quién lo contrató, y por qué todavía tiene trabajo?

Video de las declaraciones del Querido, versión corta:

Anuncios

La Caravana del Orgullo católico

Me puse para el episcopado dominicano. Miren al grupito de prohombres, a esa rancia casta católica, apostólica y romana.

17ADBD1D-E3FB-40BA-AAAC-7AE2EE65B396.jpg__680__460__CROPz0x680y460

Miren qué pinta, qué finura, miren los detalles de las mitras, a cuál más opulenta. Por un momento pensé que se trataba de una caravana del orgullo LGBT por la estridencia y extravagancia de los looks (como he escuchado de este grupo tantas cosas sobre la comunidad LGBT y cuál se supone que es su apariencia). Pero no, se trata de los celosos guardianes de la moral, la ética y los valores de este cristiano país.

Esta es la cuadrilla que siempre ha estado al servicio de los más puros intereses católicos de sí mismos… Pero qué digo! Del pueblo! Son nuestro referente moral.

No olvidemos el celo y la diligencia con la que persiguieron a Wesolowski y al de Juncalito.

Tampoco olvidemos la demanda que pusieron contra Profamilia por pretender (válgame Dios!) educar en salud sexual a través de una campaña publicitaria. Y fue tan injusta nuestra justicia que le dio la razón a esos herejes de Profamilia!

Hoy me siento con un gozo profundo en mi alma, que se regocija ante el Señor, al ver que este grupo de nuevo nos defiende. Esta vez defiende a mi futuro feto, impidiendo que yo decida en ningún caso sobre mi cuerpo. Quién soy yo, sino una hija de Eva, sibilina y manipuladora, como toda mujer? Quienes son ese 22% de adolescentes embarazadas, sino una partida de sinvergüenzas que por tentar la carne lo tienen bien merecido? Qué derecho pueden tener sobre su salud?

Todo esto lo hacen para proteger a los médicos, víctimas también de las maquinaciones de mujerzuelas que se escudan en su minoría de edad para promiscuirse.

Ah, si no tuviéramos al episcopado para condenarnos a todas las mujeres y recordarnos cuál es nuestro lugar. Después de todo, quién mejor que un grupo de hombres solterones para decidir sobre los derechos de las mujeres?

Y bien que hacen plantando cara a la ley sobre derechos sexuales, oponiéndose a la educación sexual en las escuelas, para seguir perpetuando el ciclo de pobreza que convenientemente refuerza ese 22% de adolescentes embarazadas.

Porque si se ofrece educación sexual se va contra la doctrina de nuestro punitivo y medieval Señor (feudal?). No. Nada de educación. Que les baste el catecismo y sino que paguen las consecuencias. Para qué necesitan los adolescentes entender lo que implica un embarazo o un hijo, o saber cómo prevenirlo? Es que es pecado tener relaciones antes de los 18 años, por lo tanto no es necesario hablar de eso en las escuelas. Quien se salga del redil ha pecado y debe purgar su culpa.

Gracias, concejo de ilustres, por guiarnos a nosotros, pecadores e ignorantes, por el sendero de la verdad. Esa verdad católica que debe ser impuesta a todos.

Ustedes, representantes de una institución moderna y vanguardista, como demuestran sus estilismos y tocados en esta fotografía, son las voces que esta sociedad plagada de vicio y apostasía, necesita. Ustedes, que viven al lado del pueblo y conocen más que nadie sus necesidades, que exhiben su solidaridad con los más marginados adoptando un estilo de vida austero y sencillo. Son ustedes los más indicados para decirnos a todos cómo vivir y qué leyes debemos tener.

Gracias, caravana del orgullo católico!

Lo sabíamos

No estamos sorprendidos. Estamos más que indignados. Estamos hartos. El sistema de justicia nos da la espalda siempre que se trata de nuestro dinero, ese dinero que debe administrar el gobierno central en nuestro nombre y nos es robado. Cada vez que se abre la posibilidad de parar la impunidad, de que se haga justicia, la justicia nos falla.

Ni el Juez Morado (inscrito en el padrón del PLD, como aquí se puede comprobar en esta consulta del día de hoy) ni el Procurador Morado están exentos de las presiones políticas, y eso se refleja en la sentencia de hoy, un día después de la reunión del Comité Político de jefes de ambos, que exime a ese prohombre Félix Bautista de ser investigado.

Screen Shot 2015-03-27 at 2.24.59 PM

Ni Dominguez Brito es un quijote, ni el Juez Morado es imparcial. Donde sea que esté el fallo, sea en la acusación o sea en los tecnicismos enarbolados por el Juez Morado, el sistema judicial le falló a la sociedad. Se trata de nuestro dinero, el de todos, por cuya sustracción somos más pobres, estamos menos seguros frente a la delincuencia, tenemos menos oportunidades, y un largo etcétera. Mientras don Félix Bautista, el bon vivant, se ríe de nosotros y paga celebraciones en los parques urbanos por su victoria de hoy.

Es difícil justificar, y digerir, la decisión de hoy, cuando una simple encuesta le revela a cualquiera que más del 90 por ciento de la gente está convencida de que el honorable senador es un corrupto. Y claro, ese es un argumento que no se sostiene en justicia. Pero la justicia debe velar por los intereses de la sociedad y hacer su trabajo, desde la investigación y persecución públicas, hasta un juicio de fondo.

Siempre habrá un tecnicismo del cual agarrarse. Para eso tenemos abundancia de leyes procedimentales. Pero no se puede, por ser un Juez Morado, aprovechar unos tecnicismos e ignorar otros. Porque el Juez Morado, al estar empadronado en el PLD, tenía el deber ético de inhibirse de conocer un caso en el que el imputado era el niño mimado de su jefe político. Aparentar decencia en el ejercicio de su función como juez, al menos. Aparentar, tampoco se le pide tanto.

Recordemos que el Juez Morado fue el elegido por Leonel para dirigir el Comisionado de Apoyo a la Reforma y Modernización de la Justicia. Su trayectoria dentro de la carrera judicial, aupada por el padre de Félix Bautista, debería haber pesado al menos en apariencia, frente a la sociedad y sus estudiantes universitarios. Pero no.

La condena social es un hecho. Y hoy arrastra junto con el meritorio ciudadano Félix Bautista, al Juez Morado Moscoso Segarra.

Y es que la gente no tiene por qué comprar tecnicismos, cuando está harta de que los corruptos le dilapiden su futuro y el de sus hijos.

No lo digo yo. Cualquiera haga una encuesta informal.

Porque lo más triste es que lo sabíamos. Pero eso no quita que estemos de luto en el día en que se oficializó la impunidad.

Tu papá me hizo, yo te juzgo

No se sostiene en el tiempo una sociedad sin justicia. Puede durar años, hasta décadas, pero termina desmoronándose. Los funcionarios corruptos se dan en todas partes, no son exclusivos de República Dominicana. Ni siquiera la impunidad es exclusiva. Pero ya hemos llegado a un extremo de complicidad por parte del poder judicial que no podrá sostenerse. Simplemente no es posible.

El Poder Judicial en teoría es independiente. Está llamado no sólo a mantener el orden social impartiendo justicia, también es el encargado de ejercer un control sobre las actuaciones de los otros dos poderes del Estado. No es necesario que me explaye para explicar de qué manera nuestro Poder Judicial está corrompido y nos falla una vez tras otra. A nosotros, los ciudadanos que pagamos el salario de los jueces. A una sociedad a quien se deben en su cotidiana aplicación de las leyes a través de sus sentencias.

Desde el momento en que los magistrados de las altas cortes le deben esa designación a un político que los “hizo”, deja de haber justicia imparcial. Cuando un senador, ya condenado anteriormente por corrupción, es juzgado por un magistrado que es magistrado por obra y gracia del protector de dicho corrupto (y no presunto corrupto, que ya el senador fue condenado por ladrón en un tribunal de justicia), inscrito además en el padrón del partido al que pertenece el corrupto, estamos frente a una farsa.

A ver, viene sencillito para el que aún no lo entiende:

El honorable magistrado de la Suprema Corte de Justicia, Alejandro Moscoso Segarra es el juez que está conociendo el caso contra el senador por la provincia de San Juan, Félix Bautista.

Alejandro Moscoso Segarra es miembro del PLD, como se puede comprobar en el padrón de dicho partido. Concretamente es miembro del Comité de Base 17.

Félix Bautista es también miembro del PLD, Secretario de Organización de ese partido y miembro del Comité Central.

Si recurrimos a una lógica de segundo de primaria para comprender mejor el escenario, sería algo como: el ciudadano Moscoso Segarra que no es un ciudadano común sino un JUEZ DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA, cuya tarea es emitir decisiones IMPARCIALES, miembro actual del PLD, está encargado de conocer en la fase de instrucción la causa contra el ciudadano Félix Bautista, que tampoco es un ciudadano común sino un senador de la CÚPULA de ese partido al que pertenece y al que debe su nombramiento Moscoso Segarra. Queda claro?

Si la justicia no es imparcial entonces no es justicia. No hay espacio para la imparcialidad cuando el juez es compañero del acusado. No hay espacio para la imparcialidad cuando el juez debe su cargo al patrocinador del acusado. No hay espacio para la imparcialidad cuando una eventual modificación de la Constitución (cosa que ocurre cada dos por tres en este patio) hace pender de un hilo la permanencia en la magistratura de ese y los demás jueces. Esa incertidumbre de seguir en el cargo se infiltra en las decisiones de los magistrados, y corroe la imparcialidad.

Entonces, como dije, lo que tenemos no es justicia. Nuestros jueces sólo pueden fallar a favor de aquellos grupos de poder a quienes les deben sus cargos. Saben que de no hacerlo se les tomará en cuenta en la próxima ronda de modificaciones y nombramientos. Quizás, en el mejor de los casos, esos hombres y mujeres titulares de las altas magistraturas consideran que es un mal necesario en aras de administrar justicia adecuadamente en el resto de casos que no involucran a sus corruptos benefactores.

Pero ese es un escenario que dista mucho de ser real. Porque mantener la impunidad desacredita al Poder Judicial, y especialmente a los jueces que archivan las causas contra los funcionarios corruptos. La credibilidad en el Poder Judicial cada día se deteriora más. Los ciudadanos de a pie no reconocen en el tercer poder del Estado una opción para procurar justicia, ni individual ni colectiva. Simplemente el Poder Judicial dejó de hacer su trabajo; no se debe a la sociedad sino a los políticos. Cualquier funcionario de pacotilla ya tiene los medios para sojuzgar a cualquier fiscal o juez, frente al reclamo de salvaguarda de cualquier derecho por parte de un ciudadano equis.

Nadie espera el 27 de marzo una decisión justa por parte de Moscoso Segarra. Sabemos exactamente cuál será su veredicto: archivar, una vez más. Siempre archivar. Y hasta Moscoso Segarra sabe que NADIE (excepto la pandilla corrupta) apoyará esa decisión, por eso fijó la audiencia para un viernes, que por demás es el viernes que precede a la semana santa. La gente estará en su asueto, en resolver, buscar el dinero, entretener a los muchachos que el viernes salen de la escuela por una semana. Moscoso Segarra sabe que lo único que puede hacer es intentar diluir la indignación y por eso fijó audiencia para un día en el que pocos estarán pendientes.

Pero que no se equivoque el magistrado, ni Félix Bautista, ni su papá Leonel. La gente está HARTA. La mafia que tienen instalada aún funciona: son dueños de la Suprema, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral. Pero como ya dije, esa situación no se sostiene en el tiempo. La gente necesita institucionalidad. Y bien lo sabe Leonel, que en su primer mandato procuró “fortalecer” la institucionalidad, poder judicial incluido. Si no fuera importante, no lo habría hecho. No se habría preocupado de embobarnos con un gobierno decente que emprendió el camino de “modernización del Estado” e “independencia del Poder Judicial”.

Si la institucionalidad no fuera importante no se enfrascarían en la farsa de archivar el expediente contra Félix Bautista, por algún vicio de forma o tecnicismo legal. Los corruptos necesitan un aval judicial que los descargue, porque es lo único que pueden intentar venderle a la sociedad: “tengo una sentencia a mi favor”. Y sólo es necesario para ellos vendernos su inocencia porque nosotros tenemos la última palabra.

Dicen que lo mucho hasta Dios lo ve. Esto no es mucho, es demasiado. Hasta el acusado sabe que la sociedad quiere justicia. La sociedad también sabe que Moscoso Segarra no se la dará. Por eso parecemos estar resignados. Pero no es resignación, sino desconfianza en un Poder Judicial que tiene años dándonos la espalda. Que los tribunales no administren justicia, y que ya lo hayamos asumido, no significa conformidad. Ni los regímenes más represivos han podido mantener un sistema en el que la justicia no funciona. Aprendan de la experiencia, porque están llevando a este país al borde.

Estamos en una época en la que ningún país se encuentra aislado. Formamos parte de la famosa “aldea global”, y además de forma voluntaria, pues hemos suscrito los tratados internacionales que nos colocan dentro de esa “comunidad internacional”. Pero es como un condominio, para que todos vivan en paz se deben seguir las reglas, nos gusten o no. Mientras más se proteja la corrupción, más poderosos se sentirán los corruptos, lo que los llevará a cometer cada vez actos de corrupción mayores y más graves. Somos un puente del narco y un país que necesita la inversión extranjera. Esos dos renglones son carnadas para los corruptos, que no se resisten a ellos. Recibir dinero del narcotráfico, o extorsionar a empresas extranjeras, cada vez con mayores montos involucrados y con salpicaduras de procesos judiciales en países con mayor institucionalidad, terminará aniquilando a cada corrupto. Si no lo hacen nuestros jueces lo hará la presión internacional de aquellos países afectados por la corrupción dominicana, y en los que los políticos sí deben rendirles cuentas a sus ciudadanos y enjuiciar a tal o cual funcionario que se asoció con un corrupto dominicano.

No habrá justicia ideal, porque nuestro desarrollo democrático es un espejismo. Por ahora. Pero los corruptos caerán, porque necesitan vendernos su pureza y moralidad. Y ya ni con una sentencia de un juez de la Suprema nos convencen. No sé ustedes, pero yo no creo en la imparcialidad de Moscoso Segarra. No creo en la imparcialidad de un magistrado que debe los mayores hitos de su carrera a las administraciones de Leonel Fernández, padrino de Félix Bautista. No creo en un magistrado de la Suprema Corte de Justicia que no se inhibe de juzgar a su compañero de partido.

El magistrado no debe someterse a la presión de nadie, ni siquiera de quienes no confiamos en él. En otras circunstancias lo sensato sería esperar su decisión antes de acusarle de parcialidad. Pero no hay otras circunstancias más que las actuales: los dos son del PLD y él no se inhibió.

Magistrado Moscoso Segarra: dudo que me demuestre estar equivocada. El 27 de marzo usted dejará claro cuál es su catadura como juez. Ojalá tener ese día motivos para aplaudirle, y poder afirmar que aún quedan jueces en Berlín. Permítame mientras tanto que lo dude seriamente.

Un País…

Un país en el que los políticos se enriquecen robándole al pueblo. Que encima de robarle al pueblo se asocian a los narcos. Un país en el que con ese dinero que nos roban los políticos le ponen una yipeta Cayenne a su Yuleidi, más un penthouse en Piantini. Un país en el que la vergüenza está tan ausente que ese político se pasea con su Yuleidi por los restaurantes donde los dominicanos que no son corruptos ni políticos van a comer con su familia. Un país donde los narcos parquean su Ferrari en la entrada de ese mismo restaurante, y piden champán con pata de gallina en medio de un escándalo que le corta la digestión a los demás. Un país donde un sastre es dueño de infinidad de edificios vacíos construidos con dinero de la corrupción. Un país de depredadores ambientales, que de norte a sur y de este a oeste acaban con nuestros recursos, vaciando las camas de los ríos, deforestando para exportar carbón no sólo a Haití sino hasta a Turquía, dejando que un incendio se expanda para aprovecharse de la destrucción y aumentar los conucos ilegales en áreas protegidas. Un país en el que a una persona con un trastorno mental los agentes de tránsito y de policía asesinan impunemente mediante golpes. Un país donde se mueren los recién nacidos en las maternidades por falta de recursos. Un país donde salir a la calle de noche es un riesgo. Un país donde los ladrones apuñalan hasta a las mascotas. Un país donde la madre de una menor embarazada va a denunciar al adulto que la embarazó y termina siendo amenazada porque el macho está bien conectado en el cuartel local. Un país donde las ejecuciones extrajudiciales son la norma y nunca, jamás, hay justicia para los familiares de la víctima. Un país donde los sacerdotes extranjeros violan niños y la jerarquía de la iglesia les da salvoconducto de salida. Un país donde los abogados de la sociedad (fiscales) actúan como abogados de quienes le roban el futuro a esa sociedad. Un país donde cualquiera anda armado y no lo piensa dos veces para resolver una disputa (hasta de tránsito) a tiro limpio. Un país donde nadie se hace a un lado cuando suena la sirena de una ambulancia. Un país donde un funcionario de los que no roban, luego de trabajar su vida entera, se puede morir al enfermarse, porque su contribución a la seguridad social no vale para nada, y el Estado no lo respalda. Un país donde se compite por ver quién pone la música más alta. Un país donde el tigueraje es un valor, y a mayor tigueraje más macho. Un país donde los jóvenes se arriman a los políticos corruptos para no tener que trabajar y ganar el dinero fácil. Un país en el que pagas luz eléctrica pero tienes que tener planta generadora. Un país en el que las becas públicas para que los jóvenes estudien fuera y se forjen un futuro se las ganan los familiares de los políticos de turno. Un país que vive del turismo pero tiene los impuestos más altos para el transporte aéreo. Un país con crecimiento económico constante e incremento en tarjetas solidaridad. Un país donde una madre soltera o divorciada tiene que echar para adelante sin la ayuda del padre. Un país donde los gallos son un deporte. Un país donde los militares con armas largas patrullan las calles. Un país donde los ciudadanos temen a la policía. Un país donde la educación es de las peores del hemisferio. Un país que lanza a la calle profesionales que no saben nada. Un país en el que los ciudadanos prefieren creerle a un narco que a un ex presidente. Un país…

Ahora háblenme de patriotismo.

El festín populista de 11 muertes

En un fin de semana mueren 11 niños en el hospital infantil Robert Reid Cabral. En la mayoría de los países del mundo esto sería motivo para un escándalo mayúsculo. En Erredé la noticia no es publicada por los medios hasta el martes, dos días después de las 72 trágicas horas. La sociedad se conmociona, e inicia la carrera populista de ver quién es que le va a sacar mayor rédito político a la once veces tragedia.

Inmediatamente la vicepresidenta de la República emite sus ya infames declaraciones de que si hubiera sido ella “hubiera resuelto rápidamente”. Porque ahora tenemos que olvidarnos, convenientemente, de que ella como Primera Dama se abocó a “convertir el hospital infantil Robert Reid Cabral en un centro modelo en servicios de salud de calidad y calidez, al igual que en infraestructura, no sólo de la República Dominicana, sino además de la región del Caribe”. (http://opac.pucmm.edu.do:7001/virtuales/html/dominicanos2/margarita/biografia.htm )

La excelentísima doña acompañó sus declaraciones de una risa victoriosa, esa risa de quien acaba de aprovechar una oportunidad política de oro, dejando bien claro que ella es la que resuelve. Sólo que desde que era Primera Dama asumió un compromiso con el hospital Robert Reid Cabral, y lo que ella dice que hubiera resuelto de una vez queda a nuestra imaginación. Qué hubiera resuelto una persona que en su rol de reina consorte dejó un Robert Reid en el que se mueren 11 niños? Pero claro, su respuesta se explica en el mundo del populismo, en el mundo del picapollo, en el que la masa ignorante de la que se valen cada 4 años escucha esas declaraciones sin recordar el compromiso asumido por esta señora de modernizar el Robert Reid. En vez de abochornarse por quedar en evidencia ante el estrepitoso fracaso de su gestión por colocar dicho hospital entre los mejores del Caribe, se siente segura de la amnesia de la masa y del servilismo de los complacientes periodistas que la siguen.

Luego el mesiánico presidente de esta bananerísima república se indigna ante los medios, nombra al vapor una comisión, y termina destituyendo al Ministro de Salud Pública y a la Directora del Hospital. Pocos cuestionan por qué el gestor principal de este Estado fallido se indigna con gran bombo en los medios el martes, y no el lunes, entendiendo que a nosotros podían habernos ocultado 11 muertes un día, pero al presidente no. Y si él no lo sabía el lunes, ello hablaría significativamente de su competencia para gobernar este paisito. Pero claro, el martes era más rentable la pataleta mediática, porque el lunes tocaba en primera plana Félix Bautista y su asombroso progreso, y la presidencial indignación se diluiría y sería además contraproducente para su agenda política. Nada, que el lunes tocaba enfurecernos por la acumulación de riquezas de Felix Bautista, y compararlo con el austero presidente. Una vez ganados esos puntos, entonces el martes a ganárselos a costa de las 11 muertes.

Culmina el espectáculo con el resultado de las pesquisas de la comisión designada por el augusto mandatario para aclarar lo ocurrido en el hospital. Y, oh sorpresa! dicha comisión revela que las 11 muertes se debieron a negligencia médica. Cabe destacar que no se realizó una sola autopsia a los cuerpecitos de los niños para hacer tal determinación. El informe al vapor (completado en 48 horas, plazo de magos) lo que necesitaba era limpiar cualquier rastro de responsabilidad del gobierno central, y romper la soga por lo más corto.

Pero no contentos con el mostrenco, sacan hoy lunes la GRAN NOTICIA de que sólo falleció un niño en el fin de semana en el hospital como sustento de su cacería de brujas contra los galenos y personal del centro de salud.

Qué no dicen? No dicen que el Hospital Robert Reid está en una situación virtual de quiebra, pues de los RD$ 7 millones mensuales que le entran debe pagar más de la mitad a PROMESE. Que esta situación ha incrementado el endeudamiento del centro con sus suplidores, incluyendo el que les vende el oxígeno que se acabó.

No dicen que no hay suficientes camitas para recién nacidos y que tienen que poner hasta 5 bebés con diferentes condiciones de salud en una misma. No dicen que no hay camas para las madres, que tienen que dormir en sillas.

No dicen que el hospital tiene apilada en una esquina la colección de ventiladores dañados que no se han podido reparar por falta de recursos.

No dicen que hubo enfermeras y médicos que duraron 12 horas administrando oxígeno manualmente.

No dicen que desde febrero de este año las autoridades del centro han venido denunciando la situación de crisis del hospital.

No dicen que el Presupuesto Anual del Estado asigna un absurdo 1.8% del PIB al sector salud, que nos coloca en los últimos lugares de la región.

No dicen que ni bajo amenaza de muerte envían a sus hijos a atenderse a un hospital público.

No soy partidaria de encubrir cualquier negligencia en que haya incurrido alguno de los profesionales de salud que atendieron a esos niños. Pero me parece despreciable que se pretenda responsabilizar exclusivamente a una directiva que viene denunciando las carencias, que trabaja todos los días en condiciones deplorables. Que el presidente, aunque tenga 2 años en su cargo, no asuma la responsabilidad estatal que le toca. No por el Robert Reid, sino por el sector salud en su conjunto. Que prefiera endosar culpa a los que cobran un salario de miseria y no cuentan con los equipos e insumos necesarios para salvar vidas.

Que nos vuelva a tomar por bobos destituyendo al Ministro. Qué va a hacer la nueva Ministro de Salud con el mismo 1.8% asignado? O es que la señora viene con una lámpara de Aladino bajo el brazo?

No, por favor, y qué estupidez es esta? Nos demuestran todos los días lo poco que les importan los infelices, que son los que tienen que recurrir a hospitales públicos que ni ellos ni nosotros pisamos ni locos, a ponerse en manos de la providencia, porque ni hay equipos, ni hay condiciones, y poco personal con la capacitación necesaria.

El día que un presidente o una ex Primera Dama, en lugar de buscar beneficio político a costa de los desamparados, logre una asignación presupuestaria que garantice que por falta de recursos no es que se va a morir la gente, ESE DIA culpen a los médicos y a las enfermeras que contando con todos los medios a su alcance para prevenir muertes no lo hicieron.

Porque para asignar culpa tan a la ligera, mínimo tiene el Gobierno Central que estar en cumplimiento de su parte, que es dotar de recursos suficientes a todos los hospitales públicos, y de sueldos dignos al personal. Es acaso ese el caso? Puede el Gobierno Central levantar el dedo acusador, cuando es de sus arcas que sale el dinero para mantener a los hospitales en condiciones? Por qué no sale nadie del Ejecutivo haciendo un mea culpa? Por la repercusión en las encuestas, quizás?

Hasta que ustedes puedan contar en su haber con el logro de haber dotado a la salud pública de recursos suficientes para funcionar de manera óptima, en beneficio de los pobres, ASUMAN SU RESPONSABILIDAD compartida. O no la asuman, en cuyo caso al menos yo se las recordaré en cada ocasión que tenga.

Que fueron once vidas de once niños. Once familias que enterraron once muertos. Once tragedias que de ninguna manera resisten la insensibilidad de una risa ni de unas declaraciones palaciegas que se despojan de cualquier responsabilidad. Esos once muertos son de todos, comenzando por el Estado y el mandatario encomendado por la mayoría a gestionar nuestro bienestar.

A Horacio

Pido a mis ocasionales lectores me permitan la licencia de salirme de mi línea y dedicar esta publicación a mi mentor Horacio J. Ornes Heded.

Desde su fallecimiento el pasado sábado me encuentro totalmente desconsolada. Me hubiese gustado tener la compostura para dedicarle unas palabras antes, pero el desamparo en que me veo sumida es tan grande, que hasta hoy no he tenido el valor de hacerlo.

Aquí va.

Querido Horacio:

No hay palabras que puedan expresar, sin quedarse cortas, el desconsuelo que siento ante su partida, ni el agradecimiento eterno que siempre le tendré por todo lo que aprendí de usted. Cuando llegué a Fudeco (Save the Children) recién graduada de mi máster, usted me dio la oportunidad de mi vida, aunque yo aún no lo sabía. Entré a una escuela, en la que usted era profesor, y me enseñó el desarrollo comunitario puro. El de verdad. El que tiene un impacto real en las vidas de las personas. Nunca olvidaré esos viajes a Loma de Cabrera, donde como en ningún otro sitio se ven en cada comunidad las huellas de su visión: en cada acueducto rural, en pequeñas empresas financiadas con microcréditos, en cada preescolar, en cada escuela reparada, en cada profesor o profesora capacitada, en la hidroeléctrica de Manuel Bueno, en los paneles solares, en los centros de cómputos autosuficientes y dotados de internet satelital, en cada huerto comunitario (y el abono orgánico con lombrices), en cada vivero, en cada letrina digna, en cada estufa Lorena, en el CAOTACO de Partido (Centro de Agricultura Orgánica y Tecnología Apropiada para la Comunidad), de donde salieron miles de campesinos, niños, niñas y jóvenes capacitados en diferentes temas.

Hablo de Loma de Cabrera porque en lo personal y gracias a usted es un lugar especial en mi corazón. Porque cuando yo entré a Fudeco fue el lugar donde me fogueé. Donde usted se empeñó en que yo aprendiera realmente el trabajo que hace la organización. Y vaya si lo aprendí. Inmediatamente comprendí que nadie, pero absolutamente NADIE, podría entender el trabajo de Fudeco y de usted sin ir al campo. Porque el impacto de Fudeco no se ve en los fríos reportes ni memorias institucionales, sino en la gente. En la gente que luego de más de 30 años dedicados por usted a la zona ha cambiado su calidad de vida y se ha hecho artífice de su propio destino. En los niños que cuando usted llegó allá clamaban por acceso a educación secundaria y hoy claman por acceso a educación universitaria en la zona. En las profesoras que hoy saben educar sin violencia, y saben estimular a sus alumnos. En la doñita fregando sus platos o lavando la ropa en su casa, en lugar de ir al río. En los campesinos que conocen de nuevos métodos de agricultura porque se conectan al internet en un centro de cómputos. En los niños más pequeños que ahora entran a un preescolar a los 2 años, en lugar de esperar los 6 para ingresar al colegio. En la niña patrocinada que hoy es jueza de primera instancia.

Cuando los países más desarrollados decidieron cambiar los términos de la cooperación internacional, cambiar el significado del desarrollo comunitario, el trabajo suyo se hizo más relevante que nunca. Recuerdo las delegaciones que llevábamos allá a la frontera, que venían con una percepción del tipo de proyectos que querían imponernos, y se quedaban asombrados al ver nuestro trabajo. Abrían los ojos, y comprendían que el empoderamiento real y verdadero de la gente es la única verdad en materia de desarrollo. Y es que usted siempre fue defensor de la gente: de escucharlos, de entenderlos, de capacitarlos para que pudieran tomar sus decisiones.

Yo siempre le decía a usted que algún día quería tener una casita en El Llano, cuando íbamos a visitar a la pareja de viejitos, en su casa de palo, para ver cómo estaba funcionando el acueducto por gravedad que se había instalado detrás de su casa para dotar de agua a toda esa comunidad. El Llano siempre me pareció un lugar hermoso y encantador, y mucho más su gente, que como nadie demuestra el empoderamiento que usted siempre promovió. Recuerdo cuando usted me contaba que un comité de esa comunidad se le acercó para decirle que ellos habían conseguido las tuberías para el acueducto y pondrían la mano de obra, que por favor los ayudara a conseguir lo demás. ÉSE es usted: el hombre que empoderó a la gente.

Recuerdo las tardes en la “Casita Blanca”, como usted llamó a la casa donde nos quedábamos frente al CAOTACO. El atardecer conversando ahí, en lo que Margot preparaba la cena. Siempre en su conversación había algo que nos enriquecía, algo que aprender de sólo escucharlo. Para mí era increíble ver cómo las delegaciones de otros Save the Children terminaban totalmente enamorados de nuestra forma de hacer las cosas.

Hablo mucho de Loma, de Partido, porque quizás los mejores recuerdos de usted los tengo ahí. Porque usted era feliz allá. Pero usted impactó la vida de miles de personas en toda la geografía nacional. Nunca olvidaré el primer viaje al batey Laura, antes de iniciar el proyecto. Usted se inspiraba sólo de conocer a la gente, y ya se le ocurrían veinte mil ideas de cómo mejorar su calidad de vida. Ver a esos niños jugar fútbol con una pelota vieja y desbaratada de basketball le causó un pesar tan grande que lo primero que hizo al regresar fue mandar a comprar pelotas de fútbol. De su bolsillo.

Y es que su sensibilidad social no tenía límites. Pocas personas como usted dedican su vida a los demás. Y esa sensibilidad se extendía a la oficina. Usted siempre estaba preocupado de la situación de todos, siempre estaba disponible para los problemas de todos.

No conozco a nadie, además, tan honesto y recto como usted. Llegó a prestarle dinero de su bolsillo a Fudeco cuando estábamos en apuros, sabiendo nosotros que a usted no le sobraba. Porque nunca trabajó para hacerse rico, nunca tuvo una actividad paralela. Usted se entregó al 100 por 100 a Fudeco. Tanto así que usted mismo promovió la reestructuración de la organización, de manera que usted no tuviera tantos poderes; defendió a tal punto la institucionalidad que voluntariamente se salió del Consejo de Directores (donde estaba de manera honorífica) para evitar influenciar las decisiones importantes.

Además, evitaba siempre el protagonismo. Por eso casi nadie sabe que fue fundador de la JAD, de Alianza ONG, de Mude, de Ademi, entre otros. Porque nunca le interesó hacer bulla. Cuando comenzamos los esfuerzos de elevar el perfil de Save the Children, tuve innumerables batallas con usted, porque rehuía aparecer en fotos, en los medios, en publicaciones. Eso demuestra el gran ser humano que fue.

Yo perdí demasiado. No sé qué me haré sin su consejo, sin su sabiduría, más que nada sin su ejemplo. El mundo del desarrollo perdió más todavía, porque perdió la voz más certera que tenía, perdió la mente más creativa, perdió un líder, y perdió un embajador de los desfavorecidos.

Yo sólo le pido, donde quiera que esté, que nos ilumine, porque a mí me faltó demasiado por aprender para seguir su ejemplo. Y aún se hubiera quedado más tiempo con nosotros, yo jamás hubiera llegado a tener la talla de usted.

Me queda el consuelo de que en vida le llegué a decir lo que significó para mí, pero hubiese preferido decírselo más. Usted dejó el listón tan en alto, que sé que donde sea que me lleve el destino nunca me toparé con nadie que pueda guiarme como lo hizo usted.

Por favor, le pido, guíeme.

Beatriz

P.D.: Adjunto el video que hicimos cuando Fudeco-Save the Children cumplió 30 años, cuyo guión escribió usted con tanto orgullo, aunque no quiso el crédito. Se acuerda del orgullo con que lo mostramos en el Members Meeting? Sé que ese video es su niño querido, y lo comparto porque es un homenaje a usted y su trabajo.

http://www.youtube.com/watch?v=2a0odLuR-9E