El pueblo quiere circo

Desde mi última publicación han sucedido cantidad de cosas en el país que me han puesto difícil la elección de un tema a desarrollar. Como buen circo, hemos presenciado actos malabares, fieras “domadas”, trucos de prestidigitación, pepinos especiales, entre otros. Nada nuevo, por supuesto, son los mismos viejos trucos que se han convertido en clásicos, y que tienen la virtud de continuar divirtiendo y distrayendo al pueblo.

El primer acto de entretenimiento, para el cual teníamos asiento preferencial, fue el discurso del presidente Danilo Medina, y particularmente la parte relativa a la Barrick Gold. Hasta ese momento no habíamos escuchado palabras tan contundentes de la boca del mandatario, y por un momento hasta nos sentimos orgullosos de que se pusiera los pantalones y defendiera el patrimonio que el megalómano casi regaló, con la anuencia de las morsas. Sí, señores, es que el show incluyó morsas que aplaudían efusivamente a pesar de haber sido ellas las que firmaron un contrato doloso que aparte de ser financieramente lesivo al país, compromete potencialmente la vida de cientos de miles de dominicanos. El tema de la megaminería con cianuro y la actitud irresponsable y oscurantista de Barrick Gold es material extenso para otra publicación. Pero veo necesario anotar que la seguridad jurídica en ningún caso puede esgrimirse para justificar el dolo en un contrato, el cual es un vicio de consentimiento y hace al mismo susceptible de nulidad, y que la vida y la salud de los/as dominicanos/as va primero que cualquier principio contractual en el derecho internacional.  En segundo lugar, las morsas aplaudidoras son cómplices de este dolo, pues siendo responsables de velar por los intereses del pueblo dominicano aprobaron dicho contrato siguiendo las directrices de su jefe Leonel Fernández, vayan ustedes a saber a cambio de qué, quizás simplemente de caer en gracia con el faraón.

En ese sentido, debemos en todo momento recordar que peor demonio que la Barrick son esas morsas, que fueron quienes aprobaron el contrato en sus condiciones actuales. Y miren que decir que son peor que la Barrick ya es mucho. Es pues necesario que estas morsas se presenten en un próximo acto, en el cual esperamos sea establecida su responsabilidad y complicidad en esta suciedad.

La segunda presentación del circo fue el conflicto de la Asociación Dominicana de Profesores con el Ministerio de Educación, basado en el reclamo de la primera de un aumento de sueldo. Por supuesto, la gran prestidigitadora, doña Ministra Sinvergüenza, en un principio cerró las puertas a las negociaciones, a pesar de que apenas inaugurada en su cargo se casi duplicó el suyo, de RD$185,000 a RD$300,000. Es talentosa la doña, ya que realizó esta “hazaña” en medio de una política de austeridad y ha logrado salir prácticamente ilesa del escarnio público, y por supuesto sin reprimendas por parte del presidente. Recordemos que el sueldo base de los/as maestros/as no llega a los RD$9,000; así que mientras la doña sinvergüenza hace fiesta con el 4% subiéndose su sueldo, pretende mantener a las maestras en la miseria, a pesar de ser mucho más merecedoras que ella de disfrutar de un sueldo digno, por la honorabilidad del rol que desempeñan en la sociedad. Este acto ha venido acompañado de una sucia campaña mediática, tendiente por un lado a denigrar a las maestras, y por el otro a exagerar el peso presupuestario que tendría dicho aumento para el Ministerio. Además, el Ministerio argumenta que dicho aumento debe estar sujeto a una evaluación de los/as docentes; evaluación que el mismo Ministerio incumple, pues la última se realizó en 2008 a petición precisamente de los/as docentes. Creemos en una reforma integral del sistema educativo, creemos en la capacitación y evaluación de los/as maestros/as, pero creemos que por sobre todas las cosas, las personas que educan a nuestros hijos deben ser reconocidas por la sociedad, en primer lugar con una remuneración justa que les permita disfrutar de una vida digna, y en segundo lugar con la cobertura de los servicios básicos de salud y seguridad social. Por lo tanto este truco fue sencillamente de mal gusto, y recomendamos sea eliminado de la función.

El intermedio consistió en un hermoso acto de doble moral, con la DNCD incautando una yipeta perteneciente a la presentadora Angie Agramonte, en la cual se encontraron US$300,000 vinculados al narcotráfico. La DNCD en un gesto precioso de protección de la honra de la presentadora se negó a publicar su nombre, ya que determinó que no estaba ligada a la red que estaban investigando, sin importar que dicha omisión manchara la reputación de otras presentadoras que ya estaban sonando. Al final, debido a la opinión pública generada y a las declaraciones del Procurador, la DNCD, cual desenlace de un culebrón colombiano (chiste fácil), dio a conocer el nombre. Muchos se preguntaron a quién estará ligada sentimentalmente la presentadora para que con ella se hiciera una excepción en un caso de narcotráfico, pues cuando agarraron a Martha Heredia tratando de sacar heroína no dudaron en hacerlo público. En definitiva este lapso sirvió para desviar por un momento la atención de cosas más importantes, y generar un clima de suspenso, siempre deseado en el circo.

Luego de este jugoso intermedio llegamos al tercer acto, el de equilibrio sobre la cuerda tensa. Sí, resulta que la Policía Nacional ha estado incursionando en este arte, aunque realmente aún debe perfeccionarlo. Intentando balancearse entre ser una institución defensora de los derechos de los ciudadanos y ser una institución represiva, todavía pierde el equilibrio hacia este último lado. Ante un grupo de manifestantes pacíficos que hacían una vigilia frente a la JCE (reclamando la restitución de sus documentos, administrativa y arbitrariamente negados por ser de ascendencia haitiana), se aparecieron en actitud intimidatoria, les detuvieron y les llevaron al destacamento. ¿El motivo de la detención? Ellos dicen que el grupo estaba montando una casucha, aunque las fotos lo desmienten. Recordemos que cuando dispersaron al grupo que se apostó frente al PNUD alegaron que se estaban instalando estufas. Pero ante la reacción inmediata de las redes sociales, y una orden directa de la fiscal del Distrito Nacional, la policía tuvo que echar para atrás la medida y liberar a los detenidos. Es decir, la población y la fiscal tuvieron que recordarle a la PN que el derecho a protestar es un derecho constitucionalmente protegido, y de nuevo ayudarles a repasar cuál es su rol. No creo yo que hayan aprendido nada, pero bueno, quizás si lo siguen intentando algún día logren cruzar de un extremo a otro de la cuerda. Interesante fue que todo esto sucedió en vísperas de una audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso de la negación de documentación. Es decir que hubo una conexión perfectamente ejecutada entre un acto y otro. Y fue precisamente en esta audiencia, que fue el acto de los payasos, en la que pudimos disfrutar del cinismo del Gobierno en todo su esplendor. Efectivamente, el Gobierno hizo despliegue de argumentos irrefutablemente absurdos y antijurídicos, que como poco incluyeron saltarse el principio constitucional y universal de la irretroactividad de las leyes. Payaso prepotente, llegó incluso a pedirle a la Corte no fijar más audiencias porque el tema está, para el Gobierno, suficientemente debatido.

Para finalizar el show, nuestro presidente se dio un paseo por Las Matas de Farfán, donde olió pepino. Este es un punto muy interesante, que merece ser estudiado. Creemos que el mensaje que nos está haciendo llegar el presidente es, en primer lugar, que el pepino es bueno y que debemos incorporarlo a nuestra dieta. También que el pepino huele bien, y en ese sentido quizás debamos comenzar a hacer popurrí. Lo que no nos queda muy claro son los efectos que produce oler pepino, y creemos que sería útil que el presidente nos los detallara, pues si él sabe algo que nosotros no, justo es lo comparta, por el bien de las y los dominicanos.

Como ven, es una presentación circense muy completa, que me ha hecho extenderme sin poder abarcar cada uno de los actos en toda su extensión. Las entradas son gratis para todas aquellas personas con cédula. Favor tener en cuenta que aquellos que no tengan cédula serán utilizados en el show. Al final de cada presentación se rifarán pepinos.

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